viernes, 12 de febrero de 2016

En primera plana (Spotlight)

 Año: 2015.
Género: Biografía - Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 128 minutos.
Dirección: Tom McCarthy.
Intérpretes: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Shcreiber, John Slattery, Brian d'Arcy James, Stanley Tucci.


"Cuando el tenaz equipo de reporteros Spotlight profundiza en las acusaciones de abusos dentro de la Iglesia Católica, su investigación de un año descubre varias décadas de encubrimiento de pederastia en los más altos niveles de las jerarquías religiosa, legal y gubernamental de Boston."

 Spotlight es una película tan devastadora como necesaria, con una trama de la que ningún territorio donde la fe católica esté presente está exento de culpa. La película de Tom McCarthy no le escapa a los detalles íntimos y escabrosos de una práctica que sigue repitiéndose día a día en diferentes lugares del mundo, y ese compromiso a no volver la cara hacia un lado, evadiendo la verdad, es lo que la hace aún más grande.


 Con una duración de 128 minutos, el estilo narrativo del film sigue una clara línea investigativa y nunca llega a aburrir al espectador. El grupo de periodistas persigue cada miga de pan de esta historia de abusos en la Iglesia hasta ir desenmascarando una conspiración gigante que, de salir a la luz, podría darle un sacudón inmenso al claustro eclesiástico. Estamos frente a una historia verídica, así que muchos ya sabrán el desenlace de ella, pero no por eso el film es menos revelador e impactante.

Los periodistas del grupo Spotlight, que se dedican a artículos de investigación que toman meses en construirse, son personas de carne y hueso, que nunca caen en la caricatura quijotesca. Son seres humanos que tienen familias -aunque casi no los vemos, para aumentar la sensación de ahínco en su tarea y también de soledad- y están dedicados completamente a su trabajo. Ellos investigan, les cierran puertas en la cara pero, antes que por tener una historia, quieren hacerlo por el bien público, por esas personas a las que los degenerados curas les han cambiado la vida para siempre. El dedo en la llaga siempre está presente, pero el guión de McCarthy y Josh Singer nunca se pasa de mano, sino que lo hace de una manera sutil, igualmente dolorosa.
 Gran parte de que la película tenga un ritmo tan acorde y sea fácil de seguir es por la dirección efusiva de McCarthy, pero también por el talentoso elenco encargado de darles vida al grupo de Spotlight. Mark Ruffalo y Rachel McAdams con justa razón se han ganado sendas nominaciones como actores de reparto para los próximos Oscars, ya que son los más emocionados y emotivos para con el trabajo que conducen al investigar. No por eso son los protagonistas principales, el ensamble está muy bien construído con un recio Michael Keaton, un solapado pero imparable Brian d'Arcy James y un frenético Stanley Tucci, al cual ningún papel le queda chico. Liev Schrieber y John Slattery tienen papeles pequeños pero efectivos, y también hay que destacar la labor de Billy Crudup como un abogado que evita el tema a capa y espada en un papel para nada fácil.

Spotlight tiene mi voto para llevarse el galardón máximo el próximo 28 de febrero en la ceremonia de los Oscars. Es un gran documento que queda para la posteridad, filmado con mucha cordura y tacto, que hace las preguntas necesarias y nunca se detiene hasta encontrar la verdad. Eso, y que los gráficos finales -entre los cuales hay 7 casos en abusos en Argentina, entre otras partes del mundo- hacen que miremos no más lejos que en nuestro patio de atrás. Y eso asusta.

 Calificación: A