martes, 22 de noviembre de 2011

Terror en lo profundo (Shark Night 3D)

 También comocida como 'Tiburón 3D: La presa'

 Año:2011
Género: Horror.
País: Estados Unidos.
Duración: 91 minutos.
Dirección: David R. Ellis.
Intérpretes: Sara Paxton, Dustin Milligan, Chris Carmack, Katharine McPhee, Joel David Moore, Chris Zylka, Alyssa Diaz, Sinqua Walls, Donal Logue, Joshua Leonard.

    "Al llegar en bote a la cabaña familiar de su familia en una isla en Lousiana, Sara y sus amigos rápidamente se ponen sus trajes de baño para disfrutar de un fin de semana a pura diversión bajo el sol. Pero cuando el futbolista Malik sale del lago de agua salada con un brazo menos, el ánimo festivo se acaba enseguida. Asumiendo que la herida ha sido causada por un extraño accidente mientras hacía wakeboarding, el grupo se percata de que tienen que transladar a Malik al hospital al otro lado del lago, y rápido.

 No todo es tan sencillo como parece, ya que al subirse todos a una pequeña lancha, los universitarios descubren que el lago está infestado con cientos de tiburones hambrientos. Mientras se enfrentan a una muerte violenta tras otra, Sara y los otros luchan desesperadamente por mantener alejados a los tiburones, a la vez que intentan conseguir ayuda y mantenerse vivos los suficiente para llegar a la seguridad de la tierra firme."


 En un intento que podría ser catalogado como 'manotazo de ahogado', una nueva película de terror con escualos fue lanzada al mercado y es hoy que tenemos Shark Night 3D (ni siquiera se molestaron en sacarle el 3D al título de la versión 2D) una versión totalmente neutralizada de la diversión acuática que nos proveyó Piranha en 2010, ya que la calificación PG-13 arruinó cualquier chance de que la película sobreviviera en el box office. Tiene sus momentos, pero no bastan para satisfacer la demanda que crea.

Como todas las películas del género, de primera mano conocemos al grupo de (des)afortunados que viajarán a la pequeña isla de la ricachona de turno, una isla rodeada por un lago de agua salada. El atleta negro que depende de una beca para seguir estudiando, el friki que juega a los videojuegos, la novia del atleta, la casi zorra del grupo, la heroína bonita, el estudioso (bah, nos hacen pasar por estudioso al ponernos a un pibe lindo con gafas) y el modelito masculino sin cerebro, todos son de la partida que próximamente será carnada de los tiburones con hambre de carne joven.

 El guión de los novatos Will Hayes y Jesse Studenberg encuentra un par de vueltas para mantener a este grupo dentro del agua, tiene buenas excusas, y hasta el motivo de porqué hay tiburones en el lago es bastante competente para satisface al que no espere nada de la película; si ven el trailer la trama devela el porqué de los tiburones, pero la razón es bastante prometedora, en realidad. Lo que lastima terriblemente a la película es la promesa de ver sangre y muertes a manos de los bichejos del mar, y el resultado no podía ser más desalentador: cada vez que le toca morir a alguno de los jóvenes, sólo vemos como éstos son revoleados de aquí para allá sobre y bajo el agua y cómo la sangre se va distinguiendo en los alrededores, pero nada más.

 Por el apartado técnico, todas las variedades de tiburones que aparecen estan creados íntegramente por computadora, a excepción de uno que claramente no lo es. Que estén diseñados gracias al CGI no los hacen menos escalofriantes, pero hay algo que simplemente no cierra. Si las muertes hubieran sido más sangrientas, hubieran estado pasables, como el momento de la moto de agua o el de los pequeños tiburones atacando en manada.

El elenco tampoco de de maravillas que digamos: si exceptuamos a la siempre hermosa y solvente Sara Paxton, el pibón de Katharine McPhee y el nerd de Joel David Moore, poco nos queda después con los pobres estereotipos del deportista, su novia y el tonto-lindo de turno. Incluso los villanos dan risa, y están pobremente delineados: Chris Carmack, por más buen cuerpo que tengas, no funcionás. Y me da tristeza que Joshua Leonard, que tan bien estuvo en El proyecto Blair Witch, haga aguas miserablemente acá.

 A mi gusto, a David R. Ellis, que me sorprendió con la igualmente patética y divertida Snakes on a Plane, le hubiera servido darle ese toque de mal gusto, humor negro y despreocupación a Shark Night. La película es muy plana, muy básica, y prácticamente no se siente el espíritu clase B del director.

 Shark Night hubiera podido funcionar un poco mejor en taquilla de lo que hizo con una calificación R que con una PG-13, que anuló cualquier chance que tenía la película de resultar al menos pasable para los sabuesos del horror. Esperemos que Piranha 3DD devuelva el sangriento honor a las aguas el año que viene.


Calificación: C