martes, 1 de noviembre de 2011

Contagio (Contagion)

Año: 2011.
Género: Thriller
País: Estados Unidos.
Duración: 106 minutos.
Dirección: Steven Soderbergh
Intérpretes: Marion Cotilliard, Matt Damon, Laurence Fishburne, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet, Jennifer Ehle, Bryan Cranston, John Hawkes, Elliot Gould, Sanaa Lathan.

 "Cuando Beth Emhoff regresa a Minneapolis de un viaje de negocios en Hong Kong, lo que pensó que era solo jet-lag se transforma en algo fatal. Dos días después, muere en la sala de urgencias y los doctores le dicen a su impactado y desconsolado esposo que no tienen idea de la causa. Pronto, otros sufren los mismos síntomas misteriosos: tos seca y fiebre, seguidas de ataques y hemorragia cerebrales… y finalmente la muerte. En Minneapolis, Chicago, Londres, París, Tokio y Hong Kong, los números se multiplican con rapidez: un caso se convierte en cuatro, luego dieciséis, luego cientos, miles, a medida que el contagio pasa todas las fronteras, impulsado por las innumerables interacciones humanas que componen el curso de un día cualquiera. Una pandemia mundial estalla.  

En los Centros de Control y Prevención de Enfermedades norteamericanos, los investigadores se movilizan para descifrar la clave de un virus biológico único que continúa mutando. A medida que va creciendo el número de víctimas y la gente lucha por protegerse a sí misma y a sus seres queridos en una sociedad en descomposición, un bloguero y activista declara que al público no se le está diciendo la verdad sobre lo que realmente está pasando, y desencadena una epidemia de paranoia y miedo tan infecciosa como el mismo virus."

Steven Soderbergh es una máquina imparable; incluso después de los anuncios de que dejaría la dirección luego de filmar sus últimas tres películas ( a sabiendas de que Hollywood perderá una de sus voces más reconocidas) Steven continúa entregando pequeñas joyas cinematográficas. Contagio no cae lejos del saco y en una hiperrealista visión cotidiana narra el origen y ¿el final? de un brote vírico mundial con un elenco de actores y actrices de primer nivel. ¿El resultado? Un gran thriller que dejará a más de uno paranoico.

 Inspirándose coincidentemente en los minutos iniciales de Scream, Contagio no tiene miedo a matar de un plumazo a una de sus actrices de caché y Gwyneth Paltrow se convierte en la primera víctima de esta gripe destructiva que acaba con la vida de un ser humano en cuestión de horas. No pensemos en zombies ni rabiosos: tan sólo un par de violentas convulsiones y el amargo sopor de la muerte. Esta muerte (escasos pero geniales momentos de Gwyneth) desencadena la trama de toda la película, con varios agentes de los centros de control de enfermedades de todo el mundo intentando controlar la diseminación del MEV-1, buscar una cura y mientras tanto, lidiar con todas las repercusiones que este evento inesperado trae consigo.

  Esta gran historia coral entrecruza al enorme y talentoso elenco en una carrera por frenar al MEV-1, mostrando diferentes aspectos de la misma situación: mientras los personajes de Laurence Fishburne, Kate Winslet y Marion Cotilliard intentan individualizar el origen del virus (transmitido vía el tacto sobre las superficies), Jennifer Ehle y Elliot Gould intentan encontrar una vacuna, y Matt Damon, John Hawkes y Sanaa Lathan observan como meros mortales los resultados del desastre en la población. El otro cabo resulta el periodista blogger de Jude Law, que actúa como informador conspiracionista de turno, que aduce que el gobierno esconde más cosas de las que anuncia.

 De más está decir que ningún actor está desperdiciado: todos cumplen con sus papeles al unísono, y al ser una historia con muchos puntos de vista cada uno tiene su momento para brillar. Matt Damon como el abnegado padre de familia que ve a su familia desmoronada por la muerte, Laurence Fishburne como un atribulado doctor a cargo de la contención de la plaga, Kate Winslet como una de la trabajadoras de campo que intenta frenar el contagio, Marion Cotilliard como una epidemióloga con el proósito de averiguar el origen del MEV-1, Jennifer Ehle (me dejó impresionado totalmente) como la doctora encargada de investigar el virus e intentar encontrar una cura, todos tienen su momento de lucimiento y, aunque no todos tienen el mismo tiempo en pantalla, lo comparten equilibradamente y no por eso no aportan lo mejor a sus papeles.

Casi como si de un documental se tratase, el guión de Scott Z. Burns está maravilloso y bien conciso; hay mucha jerga científica como para tirar al techo, y lo mejor de todo es que es completamente entendible. No hay un detalle que se haya dejado al azar, todo es realista, los personajes bien construídos (aunque con algunas licencias morales) se ensamblan correctamente y la linealidad de la   historia es bien creíble. Aunque hayan quedado algún que otro hueco con posibilidades para explorar, o bien dudas que quedaron abiertas para una buena charla de café al salir del cine, el guión y la historia tienen bastante alegorías políticas, sociales y morales para plantarse fuerte frente a otras películas del mismo estilo. La escena final, sin ir más lejos, apartándose de un final que apuntaba a lo azucarado, es bastante irónica por sus implicancias.

Contando con un acotado presupuesto para realizar la película en contraste con grandes producciones de   Hollywood (y contando el sueldo a todos estos excelentes y costosos actores), Soderbergh tiene el pulso   suficiente para filmar terribles escenas emotivas como para contrastar,  paseando suavemente por sobre el caos generalizado una vez que la verdad y el miedo se esparzan más rápido que el virus. Tampoco se queda atrás al filmar una la autopsia al personaje de Gwyneth Paltrow: si se quedaron mudos con la autopsia a Jigsaw en Saw IV, también encontrarán un panorama similar y anecdótico aquí. Si me quedo con una escena, bien podría ser la apertura del film y la escena final, ambas potentes por sí mismas. Películas apocalípticas como éstas cuestan millonadas, pero Contagio utiliza sus recursos muy bien dispuestos y las imágenes de calles de Japón vacías se intercalan con aereopuertos vacíos, o con las calles en caos por las que transitan Matt Damon y Jude Law.  

Otro detalle que redondea con creces a la película es la banda sonora de Cliff Martinez. Martinez es un   asiduo colaborador de Soderbergh, y siendo ésta la primera vez que lo escucho en acción, me sorprendió   completamente con una banda de ambiente fría, pulsante, con propiedad y cuerpo, que complemente   perfectamente a las imágenes del director. Hay simbiosis, eso se nota y mucho.

Contagio es muy realista, muy detallada, con grandes actuaciones, una frialdad que sorprende y no   dejará a ninguno insatisfecho; a la salida, más de uno se fijará dónde pone la mano, que acaba de tocar   y a quién acaba de saludar. La paranoia, a flor de piel.


Calificación: B+