lunes, 15 de noviembre de 2010

Sed de Muerte (The Crazies) (2010)

 Conocida también como 'El Día del Apocalipsis', 'La Epidemia' y 'Mentes Asesinas'

Año: 2010.
Género: Horror.
País: Estados Unidos - Emiratos Árabes.
Duración: 101 minutos.
Dirección: Breck Eisner.
Intérpretes: Timothy Olyphant, Radha Mitchell, Joe Anderson, Danielle Panabaker.


"David Dutton es el sheriff de Ogden Marsh. un pueblo modélico americano donde nadie tiene problemas con la ley. Pero todo cambia cuando un día un habitante del pueblo acude a un partido de baseball con una escopeta recortada para matar y otro hombre prende fuego a su casa después de encerrar a su mujer e hijo pequeño en el armario...
 El pueblo entero parece enloquecer, pronto se sabrá la razón de esta pesadilla."

The Crazies demuestra que, una vez más, si se utiliza una historia trillada hasta más no poder y se le agrega nuevas perspectivas, el producto puede funcionar. Breck Eisner (Sahara, Fear Itself's The Sacrifice) esquematiza esta remake de una de las películas pioneras en la carrera de George A. Romero luego del éxito que cosechó con su Night of the Living Dead. No vi la original, pero es difícil y mucho que le gane a esta nueva versión que tiene un ritmo alucinante, varios sustos en su haber, una trama simple e interesante, y un elenco estupendo.
 
Últimamente me están gustando mucho las películas que en poco tiempo ya dejan en claro sus intenciones mientras que al progresar la trama van profundizando en los personajes. El caos en The Crazies aparece de la nada, raudo y veloz, y a partir de entonces no hay mucho lugar para la duda; los habitantes de Ogden Marsh son aislados del mundo exterior en menos de lo que canta un gallo, y su incertidubre de no saber qué pasa se transmite al espectador de manera acuciante. Pronto, los militares se hacen cargo de la situación, que no tardará en empeorar y sacará lo peor de la humanidad misma.

Como decía anteriormente, el no saber qué sucede es uno de las principales puntos altos en la película; el guión de Scott Kosar y Ray Wright (remakes de La Masacre de Texas y Terror en Amityville, Caso 39) no hace reparo alguno en la violencia y las escenas crudas, y muchas escenas demuestran esta crudeza humana como la descorazonadora escena de la contención rota en el campo de baseball, el angustiante acoso del Director con el tridente, el lavadero de autos y muchas más. Hay veces que hay un abuso importante de jump scares, y hay que admitir su desenlace está más que visto, pero igual lo hacen saltar a uno. En cierto momento, cuando pensaba que el ritmo iba a decaer, ¡PUM! de vuelta arriba. En todo la película, el ritmo cuando amenazaba con caer volvía, y así hasta el mismo final.
 
Este ritmo constante es también debido a los personajes; en el guión no hay (demasiado) heroísmo, sino que todos son motivados por salvar al ser querido, o simplemente escapar de esta pesadilla. Timothy Olyphant y Radha Mitchell son la pareja protagonista, acompañados por Joe Anderson y Danielle Panabaker. Olyphant ya me convenció de que finalmente puede llevar en sus hombros una película: el tipo sabe actuar y cómo. Radha Mitchell tiene un lugar especial en mi corazón, y acá hace de perfecta acompañante, aunque a veces exagere y otras se sienta totalmente creíble (lavadero de autos, no digo más) Joe Anderson es el segundo al mando del Sheriff y como secundario tiene tensión y escenas buenas; de la Panabaker, ya es tema aparte: era obvio que iba a sufrir en la película, pero definitivamente le tiene que dar un giro a sus personajes, ya que el mismo papel le tocó en gracia en la última Viernes 13, y uno ya sabe como termina su historia en aquella y en esta también.
 Detallazo a estacar es que todos los personajes terciarios que se encuentran infectados son escalofriantes, desde los que atacan hasta la simple anciana que deambula entre los cuerpos preguntando si uno de sus parientes llamó por teléfono.

Inusualmente para los estándares de Hollywood, The Crazies tuvo un presupuesto acotado, que Breck Eisner usó lo mejor que pudo y lo optimizó al máximo: la conversión de los habitantes que desquiciados es fabulosa, no escatiman sangre ni dolor en ninguna parte y hasta la explosión al final es digna de los mejores efectos especiales. Si hay algo que le baja un escalón, es la escena final; de acuerdo al director, no hay una secuela en camino, pero esa partecita indica que podría haberla, en un ambiente mucho mayor y con más densidad poblacional que Ogden Marsh. Es un final triste, deprimente, pero que encaja perfecto con la idea de la película.
 
 The Crazies es otra genial remake de esas pocas que escasean, con una trama nada original pero un formato genuino de parte de un director al que hay que tenerlo visto de cerca, un guión sólido, sencillo y triste, un elenco interesante y unos efectos destacables. Es simple, es divertida, es estrepitosa, es genial.


Calificación: A-