miércoles, 23 de junio de 2010

Toy Story 3

Año: 2010.
Género: Animación/ Aventuras.
País: Estados Unidos.
Duración: 103 minutos.
Dirección: Lee Unkrich.
Intérpretes (voces de): Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack, Ned Beatty, Don Rickles, Michael Keaton, Timothy Dalton, Whoopi Woldberg, Bonny Hunt.

"Woody, Buzz y toda la pandilla están de vuelta. Mientras Andy se prepara para partir hacia la universidad, sus leales juguetes se encuentran de repente en una guardería, donde salvajes infantes con dedos pegajosos no juegan para nada limpio. Es por eso que, junto con el compañero de Barbie, Ken, un dramático puercoespín llamado Sr. Pricklepants y un oso cariñoso violeta con aroma a frutilla llamado Lotso, los jugetes planean el gran escape de la guardería."

Un regreso a la infancia, eso es que que significa para mí Toy Story 3, o al menos la liberación del niño interior que todos llevamos dentro.
Han pasado 11 años desde Toy Story 2, y más de un chico por ese entonces habrá pegado el estirón como Andy, y comenzado una nueva vida.
Creo que nunca en mi vida una película de animación me revolvió el estómago, me hizo un nudo en la garganta, casi me hace llorar excepto por el hecho de que retuve en llanto en la sala, me hizo reír, me hizo gozar de alegría; Toy Story 3 es eso y mucho, peor mucho más. Con razón los chicos de Pixar tardaron en hacer una secuela: nadie se iba a imaginar que iban a mandarse tremenda obra maestra.

Remontémonos a esa época en la cual Pixar recién comenzaba sus primeros pasos y nosotros no sabíamos nada de nada de animación; nos vimos extasiados por las imágenes, quedamos encantados con los personajes, con dos historias maravillosas tanto para chicos como para grandes. Y ahora pongámonos en el lugar de Andy, un niño en las dos primeras aventuras, y ahora todo un adolescente en la tercera entrega - espero estén pensando lo mismo que yo: Andy somos nosotros, esa generación que creció a la par del protagonista. Creo que ellos - nosotros - somos a los que la película más nos va a afectar.

El combo con el que viene Toy Story 3 lo tiene todo: la misma esencia de las anteriores, mismos personajes (algunos que ya no están, tristemente) una cantidad inmensa (y cuando digo inmensa, es INMENSA) de nuevos juguetes, todos claramente caraterizados y muy divertidos, una carga ácida para los grandes y momentos divertidísimos para los chicos.
Lo que todos remarcan, y yo también lo hago, es la gama con la que el escritor Michael Arndt salta de un género a otro con gran facilidad y poder de transición por parte del director Lee Unkrich: hay comedia, por supuesto, hay ciertas escenas de suspenso, y principalmente el nivel de drama al que llega esta secuela es insoportable: y pensar que yo casi me parto en lágrimas al escuchar la triste historia de Jessie en Toy Story 2, sin saber lo que venía en la 3 - escenas como la del incinerador de basura o la mismísima escena final casi me hacen estallar en llanto -. Esa es la verdadera esencia de Pixar: saber en dónde, cómo y cuándo dar el golpe justo de emoción; creo que nunca vi una motivación tan sana y humana como esta en otras películas infantiles. Y estoy agradecido por ello.

Han pasado años, once, y han mejorado muchísimo en los aspectos técnicos, a pesar de no notarse. Mas allá del efecto 3D, que logra profundidad a las imágenes, la animación es sorprendente y acá tiraron la casa por la ventana con escenas como la inicial, el gran escape de la guardería y el basurero; son sencillamente sorprendentes y pasmosas, terriblemente en la línea de la saga, quedándose a la par de las anteriores tanto como para hacerlas quedar como si de una sola historia partida en tres se tratara. Ahora se puede hablar de una de las mejores trilogías que el cine pudo dar. Darle más calificativos sería quedarse corto.

Habiendola visto en inglés con las voces originales, puedo decir que la tengo que ver nuevamente en castellano para disfrutar verdaderamente como un chico de la trama, pero los nuevos personajes son alucinantes: comenzando con Lotso, un gran oso bonachón, pasando por el metrosexual Ken (una risa en continuado), una Barbie desesperada y una tonelada de nuevos juguetes tan lindos y carismáticos que uno quiere quedárselos (el mono, ¡RISAS!, etc) y los viejos, cada uno tiene su momento de gloria.

Toy Story 3 es la perfecta secuela, el perfecto broche de oro a una de las sagas infanto-juveniles más importantes de las últimas décadas y un regreso a la emoción de ser un niño. No hay más palabras para describirla: ¡corran a verla!



Calificación: A

1 comentario:

Jon Heiner Diaz dijo...

Completamente de acuerdo con tu critica, quede maravillado con este film, sin lugar a duda lo mejor del 2010 y de lejos, la gente de Pixar no deja de sorprendernos, son los putos amos de la animacion con argumento, Cine en estado puro y que despierta todos tus sentidos, es curioso como se perfeccionan asi mismo, como saben llegar a su publico y como nos hacen conmover con unos simples, pero encantadores juguetes.

Yo tambien puse en mi blog su respectiva reseña, tenia que hacerla porque sali emocionado de la sala de cine.