sábado, 13 de febrero de 2010

Vampiros del día (Daybreakers)

Año: 2010.
Género: Horror/ Ciencia Ficción.

País: Australia - Estados Unidos.
Duración: 98 minutos.

Dirección: Michael y Peter Spierig.

Intérpretes: Ethan Hawke, Willem Dafoe, Sam Neill, Claudia Karvan, Isabelle Lucas, Michael Dorman.


"2019. Una plaga ha transformado a la mayor parte de la población mundial en vampiros. La población humana se acerca a la extinción, y sus integrantes se han convertido en ciudadanos de segunda clase que se ven obligados a vivir escondiéndose para escapar de los vampiros que se dedican a cazarlos y a criarlos en granjas para suministros de sangre. Su salvación está en manos de Edward Dalton, un vampiro investigador que no se alimenta de sangre humana y que intenta encontrar con un sustituto para la sangre humana. Todo parece perdido en esta carrera contrarreloj y se agotan las esperanzas de dar con una solución, hasta que Ed conoce a Audrey, una superviviente humana que le revela un impresionante avance médico. Armado con una información por la que matarían tanto humanos como vampiros, Ed deberá enfrentarse a los suyos en una batalla mortal que decidirá el destino de la raza humana."

Una sorpresa entre tanto vampiro light y enamoradizo. 'Daybreakers' es una sólida película de ciencia ficción muy bien dirigida y que trae a colación ese punto sangriento que siempre tuvo el vampirismo en el cine y se perdió entre el momentum teen que vivió la pantalla grande unos meses atrás.

No sólo se atreve el filme a jugar con la mitología vampírica, sino que también resulta un gran entretenimiento para el espectador medio que busque momentos sangrientos en la pantalla.

En 2019, los humanos han sido mayormente infectados con un virus y son convertidos en vampiros; con las mismas cualidades de antaño (sin reflejo en el espejo, alérgicos totales a la luz del sol) ahora si no se alimentan de sangre en por un período de tiempo se convierten en bestias inmundas sedientas de sangre y desprovistas de toda humanidad (si algo les quedaba antes)
El mundo ( o la parte de él que compete a la historia) se está quedando sin sangre, ya que apenas quedan humanos, y como siempre, el alimento se lo llevan los ricos. En medio de esta lograda alegoría, se mueven los personajes.

Un Ethan Hawke más que correcto es un doctor (vampiro) empecinado en buscar una cura, y un siniestro y adecuado Sam Neill como el director de la empresa que exprime a los humanos por su sangre. Todo se acaba, eventualmente, y es genial ver como se retrata el cuadro de la desesperación por consumir algo de sangre fresca.
Un grupo de humanos cree haber hallado la solución a este entuerto, y gracias a esta innovadora vuelta de tuerca es que la trama sigue sin inconveniente alguno en su ritmo adrenalínico. La faz de la rebelión se encarna en Audrey (una luminosa Claudia Karvan) y Elvis (un por momentos exagerado Willem Dafoe); entre medio boya en algunas escenas (casi irrelevantes) Isabelle Lucas, la bomba sexy que le hizo sombra a Megan Fox en Transformers 2. Anécdótico su pasada por acá.

Los hermanos Spierig, que también firman el guión, no se conforman con plagar a la película de varias escenas de suspenso muy logradas y otras cuantas más de acción; no, para eso dotaron a su película con un estilo visual muy grandilocuente en el cual el azul acero y el negro predominan el paisaje, y también la hemoglobina no tarda en saltar para todas partes.
Por otra parte, la idea de explotar al máximo este consumismo exagerado le juega un poco en contra al querer ser la historia más de lo que se le permite, además de tener como alivio cómico en algunas escenas a Dafoe, con sus chistes que no causan gracia.
Otro detalle que molestó bastante es currar como 3 veces (contadas) con el susto del murciélago. indescriptible haber usado el recurso hasta el hartazgo.

'Daybreakers' no es lo que yo pensaba del género, que estaba muerto y ya tenían que dejar de hacer este tipo de películas. Tiene unas lindas y vistosas escenas de acción, mucha sangre, un par de toques originales y muy buena actitud de parte de los directores de contar una nueva idea acerca del vampirismo sin caer (tanto) en la repetición.



Calificación: B.