domingo, 28 de diciembre de 2008

MoH: Crucero de ensueño (Dream Cruise)

Año: 2007.
Género: Horror.
País: Estados Unidos - Japon.
Duración: 57 minutos.
Dirección: Norio tsuruta.
Intérpretes: Daniel Gillies, Yoshino Kimura, Miho Ninagawa, Ryo Ishibashi, Ethan Amis.

"Jack, un abogado americano residiendo en Tokio, se ha enamorado de la esposa de su mas valuado cliente, Eiji. A pesar del arraigado temor de Jack por el mar, acepta la invitación de Eiji de unirse a la pareja para una viaje en su yate por la Bahía de Tokio. El pacer se transforma en terror cuando descubran el acuoso destino preparado para cada uno de ellos."



La segunda temporada de Maestros del Horror no podía terminar si no era como la anterior, con el comentado capítulo lleno de brutalidad "Imprint", con una historia relatada por un maestro de horror japonés. Y lejos del sadismo con el que Takashi Miike dotó a su capítulo, este especialmente se encarga de la gran fijación que se tiene en Japón por los fantasmas; sí ,esos que ya vimos infinidades de veces.

Ya los eternos fantasmas orientales me tienen reverendamente cansado. En un principio fueron originales y causaron sensación ("Ringu", "Ju-On") para ser luego desgastadas con cada película que retomaba el mismo argumento una y otra vez.

Por supuesto este capítulo no marca la diferencia en lo absoluto, aparece otra vez una fantasma (que siempre es mujer) del más allá para consumar su venganza, con la misma estética repetitiva del fantasma con pelo largo, utilizando los mismos trucos ya vistos miles de veces. Un punto de diferencia radica en que esta vez hay dos fantasmas, y uno no es oriental...


El truco de traer a un norteamericano es usado nuevamente con el personaje de Daniel Gillies, por momentos anodino, por momentos efectivo, que sirve para desatar los acontecimientos en alta mar; allí enfrentará sus temores que desde chico lo vienen atormentando con la prematura muerte de su hermano menor. Éste será un punto clave para la trama.

La infidelidad tiene sus consecuencias, y más cuando el marido se avispe de la situación; la pareja de amantes pasará angustiantes momentos en el bote, ya sea por el marido consciente de la situación y por los bizarros acontecimientos que comenzarán a ocurrir mar adentro. Bizarros y bastante curiosos, algunos incluso bastante incómodos, de esos que causan gracia cuando no deberían (SPOILERS Ese brazo autómata atrapando a Jack, posteriormente golpeado contra una mesa me causó mucha gracia. FIN SPOILERS)

Por supuesto, tiene algunos momentos bien realizados e intrigantes, como la inundación en el pequeño y claustrofóbico baño, que gustó mucho. Si hasta ahora el ambiente venía bastante enrumbado con lo supernatural y el suspenso psicológico, la trama hace agua (valga la redundancia) cuando la obsesión oriental entra en efecto y aparece el odiado fantasmita que sirve de lastre (otra redundancia) para la trama; si no fuera por el otro fantasma, que equilibra el asunto, el capítulo se hubiera hundido sin remedio como el Titanic (basta de bromas a partir de acá).


Los protagonistas cumplen a duras penas con la altura del capítulo, teniendo al americano Jack de Daniel Gillies ("Captivity", "El hombre araña 2") algo plano pero solvente, su amante Yuri (Yoshino Kimura, "Ceguera") que aún tiene problemas con el inglés pero se las maneja bien, y el marido Eiji (Ryo Ishibashi, "El grito" y "El grito 2") que resulta ser un bastardo que SPOILERS se irá desmembrando con el correr del capítulo FIN SPOILERS. Los fantasmas, meh, ni fú ni fá. Sólo están por la trama.

El director Norio Tsuruta ("Ring 0", "Premonition") sobrevive en su translado a Hollywood, pero es mejor que se busque algo original si quiere mantenerse por esos lares, porque la gente ya no necesita otra historia de fantasmas. Eso sí, es innegable el buen tino con el que se maneja detrás de cámaras. Simple y conciso.



Teniendo en cuenta que este es el ¿fin? de la serie, al menos resultó un fin digno y no catastrófico. Hubiera sido mucho mejor un cierre a todas luces, pero teniendo en cuenta el inestable equilibrio de esta segunda temporada, esto es suficiente.


Calificación: B-.